No ha habido enfrentamientos verbales, ni la situación ha pasado a mayores, pero la veintena de propietarios de las unifamiliares que comprenden la urbanización de Los Viñedos, en la calle Yerbabuena, no ven a día de hoy otra salida a la falta de aparcamiento que el cierre de la calle, después de que la situación desde Semana Santa se haya hecho insostenible. Tal como explican los afectados, lo que está ocurriendo en este residencial no deja de ser molesto, curioso y, en ocasiones, hasta surrealista, dado que mientras que una parte de esta vía, la de la urbanización El Campo, es privada y, como tal, cuenta con su plaza de aparcamiento, los problemas para encontrar un hueco libre para el caso de los residentes en la otra urbanización son cada vez mayores después de que además la Policía Local haya entrado en escena.

De hecho, tal como advierten en Los Viñedos, en los últimos meses más de un propietario ha visto como la grúa se llevaba su coche aparcado en su vado. “Sabemos que es ilegal pero no podemos hacer otra cosa, ahí el coche no molesta y menos si se trata de la hora del almuerzo con idea de quitarlo para volver al trabajo, pero de un tiempo para acá la Policía viene a cualquier hora a poner multas de 100 euros y ellos nos han dicho que los avisos vienen de la urbanización de El Campo”, señalan.

Pese a que la gran mayoría tiene vado, en la práctica no suelen meter sus vehículos dentro si no quieren que a la salida se queden encerrados o tengan que tocar el claxón para que le retiren el coche que le plantan delante. Ante este panorama, no es de extrañar que los propietarios de Los Viñedos iniciaran en su momento una reivindicación simbólica colocando motos de todas clases, viejas y actuales, en el espacio comprendido entre los vados para impedir que otros turismos estacionaran. Una acción que también terminó con la presencia de la Policía, que llegó a retirar uno de estos vehículos argumentando que no tenía papeles, pese a que la moto estaba finalmente en regla.

Una zona colapsada y de doble fila
La saturación del parque móvil del entorno de Hipercor no es nueva (recordar que los empleados de Hipercor no se les permite aparcar dentro de sus extensos aparcamientos) y de hecho así lo asumen los vecinos de estos residenciales “porque cuando compramos nuestra casa hace nueve años ya lo sabíamos”, pero a lo que no están dispuestos es a que la Policía se convierta en un inquilino más y vigile los movimientos de cada coche constantemente delante de su propia casa.

Mientras tanto, en la asociación de vecinos de Palos Blancos intenta mediar en esta problemática y muestra su respaldo al cierre de la calle. Eso sí, recuerdan que están cansados de remitir escritos a Urbanismo para que habilite para aparcar unas explanadas cercanas.
(Esta crònica la firma Rocio Alfaro).
La foto es del lugar donde queremos tener la bolsa de aparcamiento(-detrás de la urb, Los Rosales)compartida con una pista de futbito y baloncesto .